CORPORALIDADES
Cuando tuve un terrible accidente y estuve hospitalizada por un buen tiempo, lo primero que se le ocurrió al personal médico (2 días después) fue enviarme una nutricionista; es decir, estaba en cuidados intensivos, no podía si quiera comer por mi propia cuenta y había perdido a las personas que más había amado, y se les ocurrió que en lugar de un soporte emocional necesitaba una nutricionista. Su primer “consejo” fue decirme que estaba muy gorda y que era importante aprender a comer, esta mujer que no me conocía de nada y sin hacer ninguna pregunta me hizo un diagnóstico solo por mi apariencia, la apariencia de una mujer gorda, pensé que dada toda la situación, estaba bastante sensible y solo le pedí que se fuera, mirando un poco en retrospectiva pienso en cada vez que alguien, sin ninguna experiencia inclusive, me dio consejos para tener un cuerpo más estético, porque seamos sinceras, no se trataba de salud. Yo no fui una niña delgada o flaquísima, mucho menos una adolescen...