15 de marzo
Creo que muy pocas veces pensamos en la probabilidad de comer o probar algo que un día de golpe no volveremos a probar nunca más. Aquella tarde volví a nuestra casa y ya no estabas más, aunque pasé años vagando para intentar esquivar la dolorosa bala de la verdad, se cortó el camino y no supe más que hacer, dejé de sentirme persona adulta y me volví chiquita otra vez, extrañando mi comida favorita, el sabor de las cosas más sencillas que hacías y que eran completamente magnificas solo porque las hacías tú. Volver tiene esta cosa un poco mágica donde todo permanece, pero nada es como era antes de la situación, evento, momento, que cambió todo. Cuando volví nadie me escuchaba, tampoco tenía tu voz ansiosa, cansada de la rutina y de las tareas, y de lo insoportable que te podría llegar a parecer la vida, la que se había tornado cada vez más dolorosa e insoportable para ti, siendo sinceras, siempre lo fue para mí, ambas agotadas de esperar el fin, como dice la canción. ...